lunes 12 de diciembre de 2011

Cosas que no entiendo

Me resisto a hablar de política porque genera agrios debates que, tal y como está el tema, resulta mejor evitar. Especialmente porque no se debate, se insulta y no voy a admitir ese tipo de cosas en mi bitácora.
Sin embargo, creo que no es política, o no tanto, hablar del Yerno. Vamos a llamarlo así.
Un buen amigo salmantino, amigo y asiduo lector, de los pocos que quedan de mis tiempos gloriosos, es un gran defensor de la monarquía y ante todo quiero mostrar mi respeto a todos aquellos que lo sean y que lean esto, pero aviso que esta entrada es cualquier cosas menos monárquica.
Hay quien dice que la monarquía española viene legitimada por el papel del rey en la transición, por su labor en la representación internacional y por otras labores institucionales. A cambio le pagamos un pastizal, nos lo tenemos que tragar, le pagamos casa y manutención, además de que tiene derecho de uso y disfrute de no pocos palacios y residencias a lo largo y ancho del país. Que sí, que me dicen que es de todos los españoles, pero a mí no me dejan poner una cama en el Palacio de Oriente ni dormir en el de Riofrío y otras lindezas. Que encima cuando tengo que visitarlos pago porque son un museo...qué contradicción es esta. Eso sí, al contrario de otros museos, además de su horario específico debo atender a que los reyes lo usen y ese día a lo peor está cerrado sólo porque les viene en gana.
Al hijo le hemos construido una casita ahí en el Pardo para que se ¿independice? De quién y por qué. Ah, claro para hacer los próximos chupones no vaya a ser que la reina los oiga y se asuste.
Coches, aviones y otros gastos. Que dirán que son parte del presupuesto nacional, pero que digo yo que por qué tenemos los españoles que gastar en eso cuando no nos hace falta. Sólo por su cara bonita. Sólo por apellidarse Borbón...
El Borbón que fue elegido por un dictador para perpetuar un régimen dictatorial y que para mantenerse en el poder hizo el paripé de la democracia y demás, pero que sólo le interesaba eso, mantenerse bien a cubierto a salvo de cualquier tormenta que pudiera venir, a él o a su familia.
Que esta familia con la que está cayendo en España siga con sus privilegios seculares es insano y antidemocrático. Hay gente que no sabe ni cómo llegar al 15 de cada mes mientras estos se andan de viajes oficiales gastando el dinero de todos. Mucho sentido no tiene.
Además, si todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, qué tienen estos señores, además del apellido, que nos diferencie tanto. Ah, sí, el discurso ese de Navidad que no se creen ni ellos pero que queda muy bien y muy cercano y muy campechano.
Ahora sale lo del Yerno, estoy de acuerdo en que habrá que esperar a la justicia, si es que llega. Porque no me extrañaría que de repente le echaran la culpa al maestro armero para salvarle el culo a este indeseable que lo mejor que ha hecho en su vida es dar un braguetazo. Dicen que se le respete, dicen tantas cosas. Pero cuánto mejor nos iría con una democracia plena, como la francesa, la alemana y otras similares donde pudiéramos eliminar por elección a nuestro presidente cada pocos años y ser más libres. Y además, en ese momento, dejar de ser súbditos y ser ciudadanos.
Por eso hay tantas cosas que no entiendo, será que Spain is different.

3 comentarios:

Winnie0 dijo...

Querido Didac.....ABSOLUTAMENTE de acuerdo con cada una de tus palabras.....Completamente!!!! Un beso y ya queda todo dicho

Jésvel dijo...

Bueno, aquí está el monárquico... :-)

Yo no discrepo tampoco tanto. No creas. Solo que no me parece que con una República vayamos a ahorrar en gastos institucionales para Presidentes y Ex-presidentes...

En cuanto a la legitimidad del Rey, yo creo que es constitucional e histórica, además de la franquista, que no voy a negar.

Por lo que respecta al yerno... creo que, como a cualquier otro, habrá que estar a la presunción de inocencia, pero SOBRE TODO creo que ha reabierto el debate sobre la monarquía y -¡qué quieres que te diga!- creo que es un debate necesario.

Lola Mariné dijo...

Pues eso, ¡que viva la republica!
Besos