Vivir en Oberlin es complicado porque aunque tiene una interesante vida cultural, gracias especialmente al conservatorio, no siempre es completamente satisfactoria. Cuando menos necesitas huir a veces a la gran ciudad y ver otras cosas, sentir que hay vida en las calles y otro tipo de eventos, restaurantes incluidos. Oberlin es perfecta, no lo dude, oiga, pero sin coche se queda pequeña. Yo no tengo coche, pero este año he podido optar a un programa de alquiler por horas que tiene coches en el pueblo y que con sólo una tarjeta que ellos te dan es suficiente para alquilar coches durante unas horas. Así pues, hoy hemos tomado el coche a las 5 y hemos ido a Cleveland, la ciudad más grande de los alrededores. Hemos ido a ver El Cascanueces.
Yo nunca había visto ballet en mi vida y he de confesar que me ha gustado. La idea fue de mi compañera rusa, es decir la que hace las mismas cosas que hago yo pero en lengua rusa que acostumbra a ir por estas fechas en su país a ver este ballet.
He de confesar que la sola idea de poder ir fuera de Oberlin es suficiente si se puede para que uno se anime. Además, siempre he sentido una insana curiosidad por ver ballet. No, no por los tíos en mallas ni nada por el estilo. Nunca lo había visto y tenía ganas de descubrir esta parte del arte que desconocía. No me ha fascinado, supongo que porque soy novato, pero sí me ha gustado. He sentido no poca envidia al ver esos hábiles movimientos, gráciles como las hojas que lleva el viento, esa ligereza de espíritu y de cuerpo...todo ha sido genial. Me ha encantado ver esos cuerpos moverse como si fueran plumas al compás de la música. Música que yo sólo conocía un poco gracias a algunas canciones que se han usado en publicidad o en Fantasía, de la que dejo un vídeo. Ha merecido mucho la pena. Mi amiga rusa, que es la que entiende, dice que no era tan bueno, yo como novato estoy contento...supongo que si sigo yendo empezaré a encontrar otros detalles que hoy se me han escapado.
Y encima, para terminar la velada hemos cenado en Mallorca, un excelente restaurante español de la ciudad con buenos platos medio españoles. Como siempre decimos, para ser en EEUU no es demasiado americanizado y está cerca del sentimiento español. Más que aceptable los entrantes de embutido y mejor el chuletón de buey que me he comido a la brasa. Esos sabores que uno reconoce como propios, siempre traen buenos recuerdos y como si la magdalena de Proust se tratara, iluminan la memoria al infinito.
4 comentarios:
Los aromas y los sabores lejos de casa...nos acercan a ella Un besote
El Cascanueces es una buena opción para "iniciarse" en el ballet.
Me alegro que lo hayas disfrutado.
Esperamos más crónicas oberlinianas!
Kisses
Yo creo haber visto ballet un par de veces, creo que una de ellas en el pueblo y otra en Salamanca. Bien, pero no me acabó de llenar... mi incapacidad musical es supina :-(
Eso del chuletón, me da envidia. También suele ser mi menú cuando salgo a comer con unos amigos.
Mi tío es bailarín de ballet clásico (no sé si alguna vez te lo habré dicho) y está hasta las nueces de bailar el Cascanueces!!! Ya lo odia, jajaja! Pero en estas fechas es lo que toca :) Me alegro de que lo hayas disfrutado.
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