<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811</id><updated>2012-01-27T21:56:30.339-08:00</updated><category term='pensamientos'/><category term='Relatos'/><category term='Humor'/><category term='Diario de Madrid'/><category term='Poesía'/><category term='Artes escénicas'/><category term='Literatura'/><category term='Politiqueos'/><category term='Diario de América.'/><category term='Libros y lecturas'/><title type='text'>El Peregrino en su Patria</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-4431095240688566850</id><published>2012-01-27T06:42:00.000-08:00</published><updated>2012-01-27T06:53:48.052-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de Madrid'/><title type='text'>Volver</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos guste o no el hombre es un animal de costumbres. De costumbres buenas. Se adapta fácilmente a lo bueno, a lo que le agrada y, si puede, trata de ignorar lo que le repele.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Supongo que por eso esta vuelta a mi trabajo en esta parte del mundo ha resultado algo más complicado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cabe decir, antes de seguir adelante, que Madrid tiene muchos defectos el peor de todos, probablemente, la impersonalidad que va dominando a medida que crece como ciudad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dicho esto comienza la loa. En Madrid tengo mis raíces, es la ciudad  donde he crecido y donde he aprendido a vivir. Es una ciudad donde nunca dejo de descubrir cosas. Aún recuerdo el día qa cue pude pasar, por casualidad, y descubrir la iglesia de San Antonio de los Alemanes, en la Cava Baja de San Pablo (o quizá la alta). Madrid es una ciudad que, todavía, se deja caminar, al menos en su almendra central y sobre todo en el distrito centro. Uno puede pasear fácilmente de Palacio a Malasaña pasando por el barrio de Universidad (calle San Bernardo) y el resto del Madrid de los Austrias. Los otros distritos del centro sin ser tan hermosos, Retiro, Argüelles, Salamanca, Chamartín, Tetuán, Arganzuela, son distritos donde pasear y disfrutar de la ciudad. No son tan monumentales, pero son agradables.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A esto cabe añadir la vida de Madrid que se realiza en la calle. A cualquier hora te cruzas con alguien y la ciudad, al igual que Sinatra decía de Nueva York, nunca duerme. Un transporte público mejorable, pero existente y en buen estado de día y de noche. Una vida cultural más que aceptable que permite tener que hacer de todo cada día si el trabajo te lo permite. Los bares, tan típicos donde tomar una caña con su tapa y departir con los amigos y disfrutar de la vida. Una vida que se hace de cara a la calle, no dentro de casa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y aunque adoro Oberlin, que me ha dado muchas cosas, nunca dejaré de extrañar mi Madrid...pedazo del cielo en que nací.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin contar ni mencionar a toda la gente a la que quiero y que se queda allí familia y amigos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/wdvS938Q9n0" frameborder="0" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-4431095240688566850?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/4431095240688566850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=4431095240688566850&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4431095240688566850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4431095240688566850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2012/01/volver.html' title='Volver'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/wdvS938Q9n0/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-4138368141537194415</id><published>2012-01-17T01:28:00.000-08:00</published><updated>2012-01-17T01:57:05.704-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>La Lucha por la vida 1, La Busca. Pío Baroja</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_gTU3bj276z8/TJCfN-cOuPI/AAAAAAAACJA/kDyzWbPgdQY/s400/la+busca.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: justify;display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; cursor: pointer; width: 200px; height: 327px; " src="http://4.bp.blogspot.com/_gTU3bj276z8/TJCfN-cOuPI/AAAAAAAACJA/kDyzWbPgdQY/s400/la+busca.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Busca forma parte de la trilogía llamada La Lucha por la vida, publicada por Pío Baroja en 1904. Es el primer libro de esta trilogía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Busca narra las andanzas de Manuel, un joven que, por distintas circunstancias, llega a Madrid y tiene que sobrevivir. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manuel es un carácter enorme, de una profundidad psicológica grande y que Baroja nos describe y nos presenta poco a poco a lo largo de toda la novela como un luchador nato. A través de sus ojos, expresados por boca de un narrador omnisciente, observamos su desarrollo desde su llegada a Madrid, al principio de la novela, hasta el final de ésta que nos deja pendientes, supongo que en espera de las segunda y tercera parte de la trilogía. A lo largo de sus páginas vemos su crecimiento moral, su comprensión de la vida, su adaptación a unas circunstancias adversas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además, la obra posee la grandeza de presentarnos un Madrid, el de principios del siglo XX, con todo lujo de detalles. La ciudad se convierte en un personaje más de la novela y es la que crea a los personajes tal y como son. Los caracteres se adaptan a ella y sobreviven en ella y por ella. La maestría de Baroja es la de mostrarnos el Madrid más bajo y permitir hacer una idea de lo que sucedía en la ciudad, en sus zonas más abandonadas, a principios del siglo pasado. Me atrevería a decir que es una presentación casi naturalista aunque sin llegar a los extremos de este estilo. Quiero decir que si bien la descripción de los personajes se hace en función de su físico, como es el caso de El Bizco, el Conejo y algunas de las mujeres que salen en la novela, luego el autor no se sirve de esto para explicar completamente sus actitudes como harían los naturalistas. Tampoco aparece el determinismo que poseen aquéllas aunque a veces parece que la esperanza es imposible para los personajes, éstos pueden soñar con algo mejor. Quizá, siendo la primera de la trilogía, me esté aventurando y tenga que cambiar esta opinión. En cualquier caso parte de ese determinismo viene dado por la urbe de la que tenemos una perfecta geografía, detallada al extremo y que, salvo contadas ocasiones, podríamos recorrer aún hoy.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El universo de personajes nos muestra la morralla de ese Madrid bajo que quiere mostrarnos el autor. A través de los ojos de Manuel, encontramos  el hampa y la hez social que vive en los barrios bajos y que sobrevive de cualquier manera, pero nunca adecuada y siempre intentando aprovecharse del prójimo. La novela sumerge al lector en lo más pobre y esta sociedad se le pega a uno a la piel y la puede oler, dada la precisión de algunas partes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Igualmente uno puede observar los distintos oficios que recorren Madrid en esa época, muchos de los cuales son utilizados por el protagonista para sobrevivir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He leído en algún sitio que esta novela podría ser caracterizada de novela picaresca. Pero no estoy de acuerdo. En primer lugar, no está tan clara la crítica social y política que caracteriza a aquélla. En segundo lugar, no está contada en primera persona por su protagonista sino que éste es manejado o narrado por una voz en tercera persona al más puros estilo de la novela decimonónica. Por último el hecho de que pase por distintas fases y que en alguna de ellas se dedique a la golfería no lo relaciona con lo picaresco pues hemos visto otras novelas, de Galdós por ejemplo, en las que se refleja este mundo sin que éstas estén relacionadas con la picaresca áurea.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En breve empezaré Mala Hierba para ver cómo se desarrolla la vida de Manuel en las próximas andanzas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi nota para este libro es un 8/10.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo mejor la narración, la geografía y el desarrollo del personaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo peor, creo que a veces se exagera a algún personaje para presentarlo al lector.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-4138368141537194415?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/4138368141537194415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=4138368141537194415&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4138368141537194415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4138368141537194415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2012/01/la-lucha-por-la-vida-1-la-busca-pio.html' title='La Lucha por la vida 1, La Busca. Pío Baroja'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gTU3bj276z8/TJCfN-cOuPI/AAAAAAAACJA/kDyzWbPgdQY/s72-c/la+busca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-6671958862351301777</id><published>2012-01-12T02:28:00.000-08:00</published><updated>2012-01-12T02:44:53.803-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y lecturas'/><title type='text'>Mortadelo y Filemón</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_lTY0Lp9h6Qc/TMbpCma9gMI/AAAAAAAAVlk/P6kTJvXNip8/s1600/mortadelo.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 474px; height: 295px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_lTY0Lp9h6Qc/TMbpCma9gMI/AAAAAAAAVlk/P6kTJvXNip8/s1600/mortadelo.JPG" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé cuándo empecé a leer. Pero sí sé que de esa época recuerdo dos cosas: la primera a mi padre leyéndome un libro: Julio Verne, Béquer (que nos costó algún susto con sus leyendas) y otros libros. No me iba a la cama si mi padre no me leía nada, creo que eso, como dice Pennac en su libro "Como una novela" me inculcó el hábito de la lectura para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La segunda cosa es leer tebeos de Mortadelo y Filemón. Recuerdo que de cuando mis hermanos eran pequeños había otros tebeos, existían Zipi y Zape, Rompetechos, el Botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio, y otros muchos de la mano de Ibáñez algunos, otros de Escobar, no sé, muchos. El País recogía historietas variadas de distintos autores. Pero ninguna satisfacía mi gusto infantil como la de los dos agentes de la T.I.A. No sé si era el dibujo, las historias, prácticamente eran los únicos que tenían historias largas, o qué. Pero los golpes eran mejores que los de don Pantunflo y había otras cosas. Mi padre pensaba que no eran buenas y durante mucho tiempo luchó contra mi vicio, que ya lo era, aduciendo excusas de padre, que quizá fueran ciertas, pero ante las que yo aduje posición de hijo, es decir, manteniéndome en mis 13 contra viento y marea. Hasta ahora. A pesar de que son carísimos, no ha habido pocos viajes en los que me he comprado una historieta más moderna, que no me parecen tan buenas, aunque mantiene el espíritu. He de confesar que me gustaba más aquellas en las que lo político no era tan obvio, pero bueno...no se han perdido tanto como para ser desastrosas y mantienen esa gracia y ese humor de siempre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora, como un sueño hecho realidad sale una colección semanal en los quioscos (o kioskos) en que se van a recoger unas 180 historietas largas que recorren la larga vida de estos dos personajes (50 años, aunque sólo 42 haciendo historietas largas) y por supuesto, he dejado encargado a mi familia que, cuando vuelva a EEUU me la vayan comprando porque es un precio razonable para una colección que creo que merece la pena. Sí, a mis 31 años me siguen apasionando estos dos muñecos. Qué le vamos a hacer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que para mí, los dos personajes de Ibáñez representan exactamente lo que era y es España en cuanto a inteligencia se refiere, quiero decir espías. Mientras en América los personajes tienen súper poderes y son capaces de acceder a los inventos más increíbles, estos dos se apañan con disfraces y un inventor desastroso. En el fondo es una muestra de lo que era España cuando ellos nacieron, un país de pandereta donde la policía no era nada y era un desastre. Ellos están, clarmente, conectados con ese cine chusco al que los 60-70 nos tienen acostumbrados. Es decir el de un país desastroso y atrasado. El cómic español es ese porque no puede ser uno imaginario...Algún día profundizaré más sobre este tema.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-6671958862351301777?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/6671958862351301777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=6671958862351301777&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6671958862351301777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6671958862351301777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2012/01/mortadelo-y-filemon.html' title='Mortadelo y Filemón'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_lTY0Lp9h6Qc/TMbpCma9gMI/AAAAAAAAVlk/P6kTJvXNip8/s72-c/mortadelo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-177097674072016669</id><published>2012-01-03T04:04:00.000-08:00</published><updated>2012-01-03T04:12:31.324-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y lecturas'/><title type='text'>Yo me acuso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El otro día paseando por Madrid, pasé por una tienda de Sony y vi algo que me fascinó: su lector de libros. Algo que no he pensado tener, porque tengo muchos libros por leer en mi estantería. Libros que, por otra parte no puedo meter en mi maleta y llevarme al otro lado del mar. En fin. Además, el precio era excesivo en comparación con otros, aunque tenía una cualidad que yo venía echando de menos en otros lectores: capacidad de escribir como si de un cuaderno se tratara. No me refiero a tomar notas sobre las lecturas, sino a escribir de verdad, con un estilo como en un cuaderno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto me atrajo sobre manera. He de confesarlo, diría que 3 son mis aficiones principales: leer, escribir, ver cine y series. Si en ese aparato pudiera meter dos, para mí sería algo espectacular. Pero insisto, no era mi idea.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo trasteando por ver qué había por la red y demás, lo encontré a 99 dólares, es decir unos 80 euros. Y ahí sí que no pude resistirme. 100 euros menos es un descuento más que apreciable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me da miedo no darle toda la utilidad que tenga. Pero la opción de tener un número indefinido de cosas en pdf, me refiero a artículos científicos, es muy agradable. Este tipo de documentos siempre son un rollo porque o los imprimes y entonces cargas con miles de páginas que se pierden fácilmente, se rompen etc. o los tienes en el ordenador donde la lectura siempre es más incómoda y resulta, además, muy complejo tomar buenas notas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Respecto a los libros, bueno. De momento no sé qué biblioteca virtual utilizaré, pero sé que muchos de los libros que tengo en mi casa los descargaré y los leeré en ese formato para no andar trasteando con ellos de aquí para allá. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No me niego al libro de papel, en absoluto, sino que me abro una posibilidad más, creo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero me acuso, como dice el título, de haber caído, finalmente en este vicio tecnológico, aver qué tal se da. No las tengo todas conmigo, pero se irá viendo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-177097674072016669?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/177097674072016669/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=177097674072016669&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/177097674072016669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/177097674072016669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2012/01/yo-me-acuso.html' title='Yo me acuso'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-2882054406855843390</id><published>2012-01-02T00:54:00.000-08:00</published><updated>2012-01-02T01:12:45.872-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politiqueos'/><title type='text'>RTVE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mantener una televisión pública de calidad es difícil. Más aún si se reducen los ingresos publicitarios a cero y es el estado quien tiene que financiarla. Supongo que en un momento como el que vivimos en el que hay que reducir gastos, era cuestión de tiempo que el presupuesto de la televisión pública española se viera afectado y que entonces se pusiera en el brete a la corporación .&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sinceramente, no sé qué se podría hacer al respecto. Probablemente el recorte es necesario para la supervivencia de otras instituciones o pagos. Pero no obstante, la opción de que desaparezca el modelo actual de RTVE me apena.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Viviendo fuera, claro, no tengo más contacto con la cadena que el que se me da por medio de su sitio en la red. Uno de los mejores y más sencillos en todos los aspectos. Con una accesibilidad a sus contenidos plena y fácil. Algo que estando fuera se agradece para poder estar informado con facilidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En segundo lugar, la pluralidad de la que carecía la televisión española hace unos años. Aquellos famosos ce, ce, o, o de Urdaci cuando ocultó deliberadamente la información sobre una huelga general, y otros en los que si gobernaba el PSOE no se sacaba al PP y viceversa. En fin, desde mi punto de vista, en este tiempo, TVE y la Radio han mostrado una pluralidad bastante amplia, separada del gobierno, al que han criticado sin duda. Los profesionales como Ana Pastor, Ana Blanco, Juan José Lucas, Tony Garrido y otros tanto al frente de informativos y programas varios han hecho de esta cadena algo lleno de calidad e interés donde uno podía ver representados a todos los espectros políticos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por último, quizá lo que más se ha valorado últimamente ha sido la ausencia de publicidad. Se ha demostrado en diverso estudios que frente a una película en T5 Pretty Woman ganó por goleada porque a pesar de ser la enésima repetición iba sin publicidad. Ayer yo mismo me desesperaba porque mientras veía Neox me pusieron un intermedio de unos 8 minutos o más y dos minutos después de que comenzara lo que estaba viendo, otros seis minutos. Una desesperación. Quizá la idea sea devolver la publicidad, pero no la clásica, sino al principio y al final, recuperar los patrocinadores y otras fuentes de ingresos, pero no partiendo en el momento más impreciso la reproducción que es, sin duda, lo más desesperante y lo que provoca que nos vayamos a canales de pago donde pagamos porque no haya publicidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo esto viene a raíz de esta noticia...no sé, me va a dar mucha pena que se pierda este modelo. &lt;a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/01/01/actualidad/1325450809_584798.html" style="text-align: left; "&gt;http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/01/01/actualidad/1325450809_584798.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-2882054406855843390?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/2882054406855843390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=2882054406855843390&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/2882054406855843390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/2882054406855843390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2012/01/rtve.html' title='RTVE'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-1933377458628507083</id><published>2011-12-29T12:41:00.000-08:00</published><updated>2011-12-29T13:11:27.507-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>HHhH, Laurent Binet</title><content type='html'>&lt;a href="http://globedia.com/imagenes/noticias/2011/11/26/hhhh-laurent-binet_1_1_986591.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 663px;" src="http://globedia.com/imagenes/noticias/2011/11/26/hhhh-laurent-binet_1_1_986591.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span &gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este libro de Laurent Binet narra la historia del atentado que costó la vida, en 1942, al Protector nazi de Bohemia y Moravia, Heydrich. A lo largo de casi 400 páginas, en la edición de Seix Barral, el autor mezcla la novela histórica, plagada de datos, con el proceso que le ha llevado a escribir este libro y su personal búsqueda de datos y otros ejemplos sobre la historia de este hecho histórico. Un hecho histórico de trascendencia, pero no tanta como la que quiere atribuirse en la contraportada donde dice que fue suficiente para el desarrollo final de segunda guerra mundial. Una afirmación, cuanto menos, pretenciosa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El libro entretiene y diría que está bien documentado. El autor se ha dedicado a busca en archivos y otros lugares testimonios variados que le han mostrado un hecho novelable. Pero él no ha sabido o no ha querido novelarlo. la novela histórica es una cosa muy complicada. Muy difícil de escribir. No se trata de poner a tus personajes en negro sobre blanco en un momento determinado y contar, además de las andanzas de tus personajes, la vida del momento que, en el fondo es lo que quieres. Una novela histórica es algo donde engarzar muchas cosas y no es fácil. Binet, el autor de este libro, no lo logra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte, cuando un autor escribe una novela, uno espera que se abstenga de ser parte de ésta a no ser que, conscientemente como han hecho otros, quiera romper los moldes de la literatura y hacer metaliteratura mezclando realidad y ficción (caso como el de Niebla, La Historia Interminable y otros bien conocidos por todos) La metaliteratura es una cosa. Pero lo que no se espera, y creo que no es admisible, es que el autor de la novela riegue los hechos que narra de sus problemas a la hora de narrarlos. Por ejemplo, si estás narrando una caída en paracaídas, el lector no espera que le digas cómo lo hiciste a la par que la caída. Si en ese momento tú metes tu mano de autor rompes la narración y la tensión de la línea narrativa. Destrozas la novela porque estás haciendo disquisiciones que no entran en ese momento porque están fuera de la novela. No te conviertes en actor, sino que cuentas cosas que no debes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son cosas que pueden narrarse en un aparte del libro, en una entrevista, pero no en la propia novela. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede hablarse, claro, en una novela de cómo se escribe una novela (Lope y otros lo hicieron sobre el soneto) pero es que entonces, el objeto de esa obra literaria será hablar de la creación en sí y per se. Pero si lo que quieres es narrar un hecho cualesquiera que sea y metes la zarpa lo destrozas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá ese sea el mayor pecado de esta novela, si es que es una novela, claro. Al final se hace morosa y pesada porque el autor no te está narrando, te está contando como quien cuenta una fábula para niños y te cuenta cómo coloca a los personajes y por qué. Y tú quieres ver a los personajes ya colocados y que te lo narren.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al principio la leí con ansia y apenas me ha durado 9 días, lo cual es mucho pero contando los trajines navideños no es tanto. Al principio sentí que era de estas par pasar el rato, pero cuando me he pasado las últimas páginas saltándome párrafos, me he dado cuenta que ni eso. Porque no novela el asesinato de un nazi, hace otra cosa y muy malamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No, no la recomendaría en general. Si alguien tiene más dudas se las puedo referir en persona.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-1933377458628507083?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/1933377458628507083/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=1933377458628507083&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1933377458628507083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1933377458628507083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/hhhh-laurent-binet.html' title='HHhH, Laurent Binet'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-5996647441289490611</id><published>2011-12-23T03:39:00.000-08:00</published><updated>2011-12-23T03:41:00.784-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>And I love her (y 8)</title><content type='html'>Pero tú querías más, quizá necesitabas más. Un compromiso más profundo que nos uniera, finalmente, en el verdadero uno que buscábamos. El trigésimo cumpleaños era para ti un disparo de salida y no querías esperar demasiado para hacer una salida nula. No hablabas de matrimonio, pero sí de sus alrededores. No hablabas de familia pero yo sabía que no salía de tu cabeza la idea de hacer crecer algo entre nosotros en el que ya no fuéramos sólo dos. Yo lo sentía, había una perturbación en la fuerza entre nosotros. Y un día me lo pediste, Costa. Me dijiste que querías ser eterna conmigo y hacerlo oficial. Y  que se pudiera escindir el brazo de nuestra estrella de mar y que nos prolongara en el tiempo. Tú estabas lista, segura. Me mirabas ansiosa a los ojos y deseosa. Tu carrera estaba encarrilada y podías dar un paso más. Pero ¿y yo? No, no lo estaba y se abrió ante mí el desierto del terror a correr demasiado. No estaba listo a dejar atrás el hedonismo al que estaba entregado en no pocas partes de mi vida y asumir grandes responsabilidades. Ni siquiera estaba seguro de estar disponible para un mayor compromiso más allá del que en ese momento teníamos que, como suele pasar, era el mínimo: el seguro obligatorio, podría decirse en una metáfora bien pobre. Y tú aguardabas mi respuesta, cada vez que nos veíamos. Pero dije no. Preferí que fueras feliz con alguien que fuera capaz de comprometerse contigo como tu esperabas y como tú deseabas. Esa persona que te diera lo que buscabas, hijos incluidos y que yo no sabía o, quizá, no quería darte en ese momento. No Costa, no fue cobardía sino honradez. Fue desearte felicidad y no una huida hacia delante. Podía haberme quedado, estoy seguro, haberme cerrado, pero ambos hubiéramos sido infelices y tú no te merecías aquello. Costa, la honestidad es una de las actitudes más complejas de tomar en una relación en la que el amor está en su cima. En aquel momento yo hubiera sido capaz de morir por ti, pero no quise sucumbir a mis deseos y darme, sino darte la opción de que fueras feliz. Sin duda fue la decisión más compleja que jamás he tenido que tomar. Un paso hacia delante por ti y para ti. Aunque creo que nunca lo entendiste bien, que siempre me tomaste por un cobarde. Quizá, aunque trato de convencerme de lo contrario, es lo que fui aunque yo vea otra realidad. Pero no lo hice, sinceramente, por cobardía sino por amor.&lt;br /&gt; Quizá en el fondo de mi ser albergaba la esperanza de que no encontraras a nadie y que, pasados unos años, podría volver cansado de la vida y pleno de experiencias a seguir una existencia contigo. Porque sé que a aquellas alturas de mi vida, no había dejado de existir el Alejo egoísta de hacía unos años. Que seguía siendo ese joven entregado a la vida que buscaba un camino sin importarle a dónde éste podría ir. Entregado al hedonismo y al futuro. ¿La escritura?¿Los guiones de cine?¿La crítica literaria? ¿Otras cosas? Todo me interesaba por igual y en todos quería hundir mi hocico y probar suerte sin saber si podría darme o no. Pero confiaba en que allí estarías tú a mi vuelta esperando—o no—por mí. Si no esperabas por mí, me dolería, pero había sido yo quien había jugado mis cartas en aquel farol a la vida. Porque fue un farol decir no al amor cuando se está plenamente inmiscuido en él. Fue en aquel momento, en aquella decisión cuando nació el chupón. La brusquedad del corte, lo profundo de la herida, los hondos sentimientos entre nosotros crearon un agujero negro donde tú eras el centro y que, sin yo saberlo, me  castraba psicológicamente para otras relaciones. Nacía en mi corteza algo que me permitía vivir pero sólo en apariencia pues en momentos cruciales yo sabía que eras tú lo que necesitaba tener al lado para soplar en mis alas, como en cierta canción americana. Sí Costa, no quería admitirlo, yo te había alejado, y sin embargo te sentía dentro y cercana pero bien lejos. No podía llamarte, no podía hacerte partícipe a no ser que quisiera hacerte más daño del que ya te había hecho. Por aquel entonces me escribiste en una de tus historias; testamento literario de lo nuestro. &lt;br /&gt; Después de ti tengo claro que el amor ni se crea ni se destruye. Como mucho, igual que la energía, se transforma. Pero siempre queda ahí, rescoldo que se avivan o no en función de factores que el ser humano no comprende. Hablo de todo tipo de amor: el eros pasional que nos consume y que nos lleva de la mano de la locura; el ágape donde las pasiones juegan un papel menor y donde, me parece a mí, prima la entrega al otro más absoluta, una entrega ciega al amor como idea más que como pasión. Entre los dos, el amor como idea y entrega y la pasión el sentimiento siempre está ahí, cercano y quemando. Sólo quien lo ha sentido puede saber qué es y describirlo resulta inútil, como inútil es describir otras pasiones, porque si de por sí son irracionales, entonces no puede dárseles una explicación lógica. A veces el amor se transforma en odio, pero sigue siendo amor en cuanto en tanto sigue la persona amada/odiada en nuestra mente. El sólo deseo del daño ajeno, esa rabia, esa envidia que puede nacer, no es sino el lado oscuro del amor. Pero amor al final. No era mi caso, Costa. Tú, me temo, te convertiste en la idea del amor para mí, en el único. No se transformó demasiado, sólo dejó de ser accesible: le puse una barrera por decisión propia y para volver hubiera tenido que pagar un peaje, o quizá hacértelo pagar y no estaba preparado para ello. Y por eso nació el chupón, por la fuerza de esos rescoldos en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Carretera nacional 111, hacia el kilómetro 156. Una curva no demasiado cerrada después de una recta que sirve de pista de despegue para arriesgados conductores que quieren adelantar a camiones demasiado lentos. Un cartel anuncia un “tramo de concentración de accidentes” y las señales recomiendan una velocidad máxima de 70 kilómetros por hora. La descripción de la carretera la define como carretera de primer orden que une Medinaceli con Pamplona pasando por Soria y Logroño. En la actualidad algunos tramos están siendo transformados en autovía. No es el caso de esa larga recta en la que los impacientes juegan con su vida en adelantamientos extremos a vehículos de mas de doce metros. Conozco esa carretera como si la hubiera construído. Primero por haber pasado en dirección al pueblo norteño de Costas repetidas veces: visitas a sus padres refugiados en la estepa Soriana, escapadas de fin de semana a su pueblo donde los fuegos de artificio de nuestra relación inundaban todo con su luz y otras tantas en las que condujimos por ella con un solo objetivo: amarnos. Una carretera peligrosa, con suficiente tráfico de camiones como para poner a prueba los nervios más templados, sin suficientes ocasiones para adelantamientos seguros, curvas cuyo peralte sorprendía…no, no es, no era una buena carretera. Quizá por eso la estén convirtiendo en autovía. Aunque, Costa, ya es demasiado tarde para ti que dejaste la vida en sus rincones. Nadie sabe, no lo sabremos, qué pasó. Una curva tomada demasiado rápido, un animal que cruza sorprendiendo, un despiste, velocidad extrema—conociéndote apostaría por esto último—no podemos saber. Pero allí en la curva señalada como punto negro tu Opel Astra desvió su ruta, dio tres vuelta de campana y catapultó tu alma hacia el infinito.&lt;br /&gt; Eran las 12 del mediodía, hora del ángelus, y como una anunciación fatídica mi teléfono sonó con un número de prefijo desconocido. Podría repetir los movimientos: descolgar, responder, aguardar a que una voz entrecortada comunicara algo, una frase corta y trastabillada con un nudo en la garganta, creo que fue tu hermano pequeño, o quizá otro familiar masculino, quién sabe, a quién le importa. Sé que mi madre me miró en aquel momento y que vio mi lenta transfiguración. Me senté mientras asentía. Dejé el teléfono sobre la mesa y durante una eternidad guardé silencio mientras mi madre trataba de comprender qué estaba pasando. No lloré. No lo hice en aquel momento, no he tenido lágrimas nunca. Se niegan a salir por la impresión que me produjo y que funciona como un dique de contención a esa emoción. Quizá es tan fuerte que no cabe por el hueco mínimo de mis lacrimales. Quizá no es posible que salga, es posible que tenga que vivir siempre con ella y que si lloro se ahogue en el agua de mis ojos. Sé que tomé algo para dormir y que fue el sueño espeso de las pesadillas porque al despertar todo estaba igual y tú ya no estabas. Eras sólo un cuerpo frío en una sala forense donde te harían la autopsia para descartar una posible alcoholemia. ¿Qué es el cuerpo muerto? Que falta en él que hace que desaparezca la humanidad y que ya no podamos reconocer al ser querido que fue. Porque un cuerpo muerto sólo es la carcasa del ser que conocimos. No podemos reconocer en él nada que fuera nuestro. Porque lo físico sólo es un pasajero que nos ayuda a convivir con el interior que es lo que nos enamora, lo que nos acompaña, lo que realmente hacemos nuestro. Un cuerpo muerto, como una fotografía, sólo nos colabora en el recuerdo pero no es nada. Quizá por eso nos gusta taparlo con tierra y lápidas, porque verlo sin vida es doloroso, más doloroso que nada en este mundo pues lo realmente importante es lo único que realmente nunca volveremos a ver. Y eso eras tú, Costa, en aquella sala. Tu ser, tu idea había vuelto a su mundo y montaba otro caballo aprehendiendo la belleza de lo idílico para, quizá, volver a caer en un cuerpo afortunado que durante muchos años trataría de recordar aquel mundo al que pertenecía y que le había sido hurtado. &lt;br /&gt; ¿Debo volver a los lugares comunes sobre la muerte del ser amado? ¿Debo reescribir aquellas páginas gloriosas que ya escribiera Jorge Manrique; debo unirme a Quevedo en su fantástico verso de cierre sobre la eternidad del amor? ¿Debo instalarme en aquellas palabras tantas veces leídas y nunca asumidas?. Sí, estoy en ellas y ellas han devenido verdad absoluta para mí. No voy a repetirlas, no voy a escribir más sobre ello. Por dolerme me duele hasta el aliento, y son muchas las cosas que quedaron rotas en aquella curva. Pero si ya están escritas, no voy a mejorar a quienes encontraron el camino para aliviar su dolor. Porque yo no lo he hallado. Estoy instalado en él, que absorbe mi energía y mi memoria. Que me quita lo que soy y lo que seré durante largos años. Pues el recuerdo borra lo doloroso y mantiene vívido lo placentero y ahí a donde miro recuerdo el placer allí encontrado.&lt;br /&gt; Este es mi chupón, mi rama abatida y maltratada. El agujero negro que me roba la energía y que me mantiene en una posición que podría ser entre miedo al amor y miedo a perder el recuerdo de Costa. Porque a veces pienso que si vuelvo a amar como amé a Costa, si es posible—aunque lo dudo—la perderé en el marasmo de las nuevas sensaciones y no quiero, no puedo permitirlo. Costa tu luz aún brilla en mi inmensa oscuridad. Allá donde miro estás tú, cuando recorro los lugares de tu vida, cuando leo tus historias. Cuando en unos días acuda a la presentación póstuma de tus escritos y vea como desprestigian tu presencia y cómo alaban con falsedad gente que ni siquiera te conoció. Cuando me muerda los labios para no montar un número. Yo sigo siendo yo y sin embargo me he enquistado en tu ser. No puedo crecer en el amor, al menos de momento. Si me he atrevido a escribirte es por la enorme necesidad de convertir la madera de mi chupón en papel y así poder crearte en negro sobre blanco, en la ominosa esperanza de atarte a mí.&lt;br /&gt; Este es mi chupón y aquí lo dejo plasmado; para cantarte y para tenerte. Es el comienzo de la poda que lo debe arrancar para que la salvia pueda segur adelante y dar vida otra vez. Un corte doloroso a la par que necesario para que tú sigas ahí pero sin absorber mi existencia y mi vida. Porque tu recuerdo estará siempre conmigo pero debe dejar de castrarme para el amor. Y estas páginas, las primeras que te escribo, son el comienzo. Plasmarte me alivia y te hace más universal, más de todos, menos mía. Contarte me libera lentamente y siento cómo la salvia me recorre. Es complicado, rechazaré a muchas mujeres en el temor a perderte, pero espero que algún día me dejes dar el paso que me haga un nuevo Alejo sin renunciar al antiguo. Serás mi reliquia y mi luz, pero no me anclarás al suelo como ahora. Te amo, Costa, te amaré y nuestro amor será irrepetible. Pero espero que igual que te di la oportunidad de ser feliz, me lo permitas tú a mí dejando de ser ese nudo en mi corteza que yo mismo me cree por egoísta. El día que te conviertas en simple constelación sobre mi cabeza…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-5996647441289490611?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/5996647441289490611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=5996647441289490611&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/5996647441289490611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/5996647441289490611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-y-8.html' title='And I love her (y 8)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-5108857347836816399</id><published>2011-12-22T01:12:00.001-08:00</published><updated>2011-12-22T01:12:23.564-08:00</updated><title type='text'>And I love her (7)</title><content type='html'>Decidimos vernos fuera del ámbito académico. Igualmente, lejos de miradas impertinentes. Cuando uno comienza un camino prefiere hacerlo sin la ortopedia de muletas que estorban más que ayudar. La cita fue en la Filmoteca de Antón Martín. Un ciclo de cine italiano. Una película llamada “La habitación del hijo”. Un enorme drama que no he vuelto a ver. Recuerdo que traté de mantener mi masculinidad y no llorar. No lo conseguí y mientras Costa lloraba sobre mi hombro, yo pugnaba por no hipar y ser descubierto…pero si una película me emociona, no puedo evitarlo. Salimos al vespertino noviembre madrileño con los ojos enrojecidos, el alma encogida y deseos infinitos de hablar de aquella película impactante. Ante la ridiculez de la situación pronto empezamos a reírnos de nosotros mismos mientras alcanzábamos las vistas de Casa Granada. Allí asomados a Madrid y abrigados hasta la coronilla despiezamos la película y miramos el programa en busca de futuras visitas. Nos sumergimos en el mundo de los sentidos, en mi recreo. Ella me llevó allí, porque era su sitio…sobre el paisaje onírico que construimos aquella tarde recuerdo el primer beso que nos dimos. Estábamos hablando de alguna película extraña sobre un preservativo asesino que ambos habíamos visto en un ciclo de películas B. Ella narraba y yo me dejaba llevar. Clavé mis ojos en los suyos y nos fuimos acercando, bajando el nivel de la voz, subiendo el del momento. Un susurro, un centímetro. Silencio, unión. Sus labios recorriendo los míos yo sumergiéndome en ella. Su mano en mi espalda, las mías en sus mejillas. Un minuto, dos, tres…y una voz rompiendo la magia.&lt;br /&gt;--Estamos cerrando, chavales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se repitió aquella noche. Ella tenía que volver ya a casa y al día siguiente había clase. No pude dormir, como no puede dormir la persona que está en el agua a no ser que quiera morir. Y no quería morir, quería mantener en la memoria aquella terraza asomada al infinito de la ciudad. Era todo lo que necesitaba. &lt;br /&gt; Cuando se está en la playa, en el agua y uno hace el muerto, uno de los mayores placeres es sumergir la cabeza, salvo la nariz, bajo el líquido y silenciar el mundo. En ese momento, uno sólo siente el agua meciéndolo y se deja arrastrar por la corriente sin ningún punto de apoyo. Es un gesto inocente que, a su vez conlleva un peligro si uno no es consciente de la fuerza de la corriente y de que puede acabar bien lejos, mar adentro.  No obstante es sentir la enormidad del medio marino y de la soledad, es desaparecer del mundo y poder ser uno allí, relajado y tranquilo, sin nada ni nadie que lo disturbe, aun estando rodeado de cientos de personas gritonas: simplemente no las oye uno, porque no está allí. Es encontrar la paz que buscaban los eremitas, sólo que si aquéllos buscaban la altura de los árboles o la incomodidad de una columna, este medio es más agreste y más difícil. Sólo unos minutos, quizá una hora, se te permite esa paz  y luego el choque agreste del mundo con sus ruidos. Sea como fuere, Costa se convirtió en esa hora para mí. Ansiaba sumergirme en su marea y en su corriente, ensordecerme voluntariamente y que ella, sólo ella, fuera quien me arrastrara hacia fuentes tranquilas. Ella es mi sitio y mi mar—y no me importa empezar con los viejos tópicos sobre el amor—mi destino. No tardé en comprenderlo. Fue la vía de comunicación entre dos mundos, ya lo he dicho. Me ancló al suyo, al intelectual mientras yo podía permitirme una mejor entrega al siglo. Y así, en su suave equilibrio, pude mantenerme como quien camina sobre el mar con una tabla: nunca cae a ninguno de los lados  y siempre parece que va a hacerlo hacia los dos. &lt;br /&gt; 4 años, 1460 días de felicidad infeliz. Son muchas bandas sonoras, muchos argumentos, muchos cortes en la película, comienzos de rodaje nuevos. Me llevaste de tu mano y te descubriste como una escritora prometedora. Cuatro años mayor que yo, nuestros estudios eran los segundos que acababas. Los hacías por el placer de conocer lo que había antes que tú en la literatura. En aquellos años que me llevabas de adelanto habías ganado algún premio menor  por los relatos que escribías y tu único relato largo estaba siendo leído con detenimiento por una de las editoriales de mayor prestigio del país. Estabas casi segura de ganar un premio que te diera a conocer. Esa eras tú: segura de tu destino y de tu futuro de escritora. En esos cuatro años salió tu novela triunfante y me sentí como testigo único de la magia de la ilusión que compartiste conmigo. Mientras tanto, yo acababa la carrera y buscaba acomodo en el disperso y complicado mundo laboral de las humanidades. Y una vez más me salvaste por conocer editoriales que me fueron dando trabajo. Y éramos uno, no más que uno, que buscaba y vivía junto. Era nuestra relación algo estable y tranquilo, había sonrisas a nuestro alrededor, quizá envidia, quizá felicidad. Los augurios eran excelentes. Y yo comencé a escribir también, imposible equipararme a ti, pero sí poder compartir más inquietudes. Sólo un pero existía, yo era aún demasiado joven, mucho más joven que tú. Y no me asomaba al abismo de la madurez como tú, para mí todo estaba abierto a mis años y tú te acercabas al tercer número, mientras yo me divertía y vivía en mis veinte. Aquella frontera siempre salvable podría convertirse en el infranqueable cañón de nuestras vidas.&lt;br /&gt; Te amaba, no tenía nada más claro en mi vida. Te seguía por ello y te admiraba. Soñaba contigo cuando estabas lejos. Quería ir de vacaciones contigo incluso cuando los dos pasábamos días con nuestras familias. Disfrutaba ir a tu pueblo del norte y departir con tus padres a los que tanto estimo. Costa eras mi todo, a mi alrededor el resto de cosas eran sólo satélites prescindibles. Y si no ceso de repetirlo es porque quiero convencer al mundo de que así era y de que mi gesto fue el más doloroso jamás sufrido. Tengo en mi memoria cientos de momentos con mis amigos, pero siempre hay un hueco en esa fotografía. Es una imagen feliz, porque ellos son y serán imprescindibles, pero no estabas tú que me aguardabas a mi vuelta para hacernos uno en un beso de reencuentro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-5108857347836816399?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/5108857347836816399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=5108857347836816399&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/5108857347836816399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/5108857347836816399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-7.html' title='And I love her (7)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-1292108659807538835</id><published>2011-12-21T00:35:00.000-08:00</published><updated>2011-12-21T00:48:21.993-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politiqueos'/><title type='text'>Intermedio político</title><content type='html'>Voy a decir cosas que no poca gente que conozco me querrá echar en cara, y que en un tiempo pueden volverse en contra.&lt;br /&gt;Pero he de confesar que la moderación del discurso del recién elegido presidente del gobierno me ha gustado. No ha dicho nada que no sea verdad y que no debamos hacer. Si el candidato hubiera sido el socialista, no hubiera esperado otras palabras. Estamos en una situación difícil y lo que hay que hacer es lo que se ha dicho en el congreso, es lamentable, pero es así, no hay otra cosa que podamos hacer para superar el enorme socavón en el que nos encontramos.&lt;br /&gt;Sí, ha dicho que no va a haber empleo público nuevo:bueno, hace tiempo que en España venimos quejándonos del funcionarado que se ha convertido en una casta peligrosa y que se cree con el poder de hacer muchas cosas sólo por el hecho de ser funcionarios. No tengo, por supuesto, nada en contra de este gremio, pero sí de esas personas que han sacado una oposición y que por eso ya no hacen nada porque son intocables. Eso no es normal. Y no, no me refiero a los profesores como muchos ya están pensando, sino a esos funcionarios burócratas que tanto abundan. En España, muchas veces, sacarse una oposición supone otras cosas.&lt;br /&gt;Que se congele todo menos las pensiones. Bueno, hay que apretarse el cinturón, lo sentimos, es lo que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otra cosa que temo: Mariano Rajoy pertenece a un ala de su partido, y se ha rodeado de gente que pertenece a ese ala, moderada, me atrevería a decir. Pero en el PP hay muchas alas y no todas moderadas, más bien al contrario. Y sé que esas alas, que son las mismas que ya han intentado descabezar a Rajoy en no pocas ocasiones, no van a estar quietas ante la moderación que el presidente de su partido está demostrando. Hay alas que querrían hacer de esta mayoría absoluta lo que no está haciendo Rajoy, aparentemente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es pronto para hablar, veamos quiénes son sus ministros, de momento los fieles son de los más moderados, aparentemente, dejemos hacer y observemos...son 4 años pueden ser de todo tipo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-1292108659807538835?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/1292108659807538835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=1292108659807538835&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1292108659807538835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1292108659807538835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/intermedio-politico.html' title='Intermedio político'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-6124218775390860814</id><published>2011-12-20T15:14:00.000-08:00</published><updated>2011-12-20T15:17:24.594-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>And I love her (6)</title><content type='html'>Ella me esperaba sentada en una mesa solitaria justo en el centro del salón. Mesa fija, sillas móviles. Un café negro entre sus manos, un libro abierto sobre la mesa donde descansaban sus ojos. Ante mi llegada el libro fue sumergido en una mochila ajada de marca impronunciable donde asomaban cuadernos y hojas sueltas. Me lanzó una andanada sonriente ante la cual no pude sino rendir mis naves. Un café, negro como el suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Todavía no me has dicho tu nombre—me dijo mostrando una mueca casi infantil de enfado, transformada en una ligera carcajada que llenó de aire mis pulmones que habían olvidado su automatismo respiratorio y a los que tenía que ir mandando instrucciones para que funcionaran.&lt;br /&gt;--Alejo—traté de no titubear—un placer conocerte—traté de aparentar que no la había visto, que no la había seguido con la mirada durante aquellos meses, que era la primera vez que la admiraba. Y ella supo que todo era mentira.&lt;br /&gt;--Llevamos meses en la misma clase ¿verdad?—pregunta retórica a mis flacos intentos&lt;br /&gt;--Sí, eso creo, aunque no nos hemos hablado nunca. Tampoco hemos sido presentados oficialmente. Por eso mis formalismos; prácticamente no nos conocemos.&lt;br /&gt;Una risa de burbujas llenó el tenso silencio creado. Me dejaba sin palabras. No podía seguir camino, mis pies clavados, mis pulmones detenidos, mi cerebro mandaba órdenes inconexas a mis miembros.&lt;br /&gt;--Quería decirte que te vi el otro día en la fiesta de Halloween. Me hubiera gustado hablar contigo, pero no tuve un minuto libre--¿súplica, disculpas?—a veces me canso pronto y decido irme temprano hacia casa. Ese día me sentía un poco agobiada por tanta gente y me fui antes que nadie.&lt;br /&gt;--Yo tampoco aguanté mucho. Antes de las 4 estaba ya en mi cama, calentito—intenté acercarme con ese ridículo diminutivo que sólo tiñó de infantil mi conversación--¿Y como es que querías hablarme?—se me escapó la pregunta, la peor de todas las que tenia en mi mente. Me miró con sus ojos de fondo de mina.&lt;br /&gt;--Porque llevo meses viéndote en clase y nunca nos habían presentado. Porque creo que eres la única persona que no me ha hablado en este tiempo. Porque siento que me respetas y que por eso mismo no me has hablado. No has querido mis apuntes, no has deseado mi ser. No has babeado delante ni detrás de mí. Hay algo en ti que, aún sin conocerte, me lleva hacia ti y crea confianza. Nunca me había pasado así y sin embargo aquí está—cubrió su pecho con la mano—y no puedo evitarlo. Desconfío de todos y de todo, pero tú has demostrado ser, quizá, digno de confianza. Hace mucho que no siento algo así, y sé perfectamente a qué me refiero. No me mires con los ojos tan abiertos, sé que resulta sorprendente, pero hace mucho que no me atrevo apenas a salir porque temo ser acosada.&lt;br /&gt; El silencio de una fosa marina se abrió en la cafetería. Ella miraba a mis ojos perplejos y yo me asomaba al abismo de su sentimiento más hondo. Era cierto, mi miedo era, en parte respeto, aunque también pánico a no ser suficiente para ella. Para la que sabía, sentía, podía ser mi otro yo. Su hálito me hacía pensarlo así y me daba miedo no ser más que un grano de arena para la playa. Por eso respeto, por no querer molestarla con mis tonterías, por no tratar de llenarla con algo que la dejaría más vacía de lo que podía estar. Todo eso era mi respeto hacia ella y ella lo había notado y lo tomó como bueno. Como en el Génesis “y creó Dios la luz y vio Dios que era buena”. Y ella creó mis miedos y mis respetos pero vio que eran buenos y eran dignos de ella. La metáfora de su nombre me convirtió en el mar que roza la ribera. Ella mi costa, yo las olas que debían romper sobre ella en rutina infinita mientras el mundo existiera. Luego volvimos a la realidad de la facultad&lt;br /&gt;--No sé qué contestarte—de nuevo traté de no tartamudear—es cierto y no lo es a un tiempo. Ha sido respeto—y decidí dar cabida a la sinceridad aún a riesgo de perderla—y miedo—y le narré mis sentimientos abriendo una brecha de imposible marcha atrás. Ella, lo recuerdo, asintió y sus ojos mineros se hicieron felinos un segundo.&lt;br /&gt;--Da igual. Simplemente no tengas miedo—y habló con la seguridad del enfermo terminal que pide que nadie llore aún sabiendo que es imposible—déjate conocer, conóceme—sonó a Sibila délfica—y aprovecha lo que venga—palabras audaces ante un desconocido, profecía primitiva, origen de otras muchas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-6124218775390860814?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/6124218775390860814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=6124218775390860814&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6124218775390860814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6124218775390860814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-6.html' title='And I love her (6)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-3654852575450315062</id><published>2011-12-18T09:11:00.001-08:00</published><updated>2011-12-18T09:11:56.477-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>And I love her (5)</title><content type='html'>Fue a principios de noviembre, Halloween, pagano carnaval buscador de espíritus cuando la pude ver por primera vez fuera de la universidad. Su disfraz de Morticia Addams, recortaba su silueta grácil sobre un vestido negro. Un rostro especialmente pálido gracias al maquillaje era como un plenilunio entre nosotros, apenas calentaba, pero su luz era suficiente para iluminar nuestra playa. Durante toda la fiesta tuve oportunidad de observarla a placer. La vi deshacerse de un sin número de moscones que trataban de entablar conversación, me atrevería a decir que toda la fiesta, en términos masculinos, se acercó a ella como si de animales en celo se tratara. El alcohol fue haciendo estragos y cada vez los hombres eran más babosos, más molestos. Yo observaba imparcial, sin haber conseguido alcanzar ese momento agradable que separa la conciencia abstemia de bienestar inconsciente del alcohol. Al verla allí había decidido no beber más, no podía permitirme hacerlo o sería como tropezar en un recepción real y caer al suelo delante de toda la corte. Prefería ver cómo los satélites eran incapaces de alcanzar su órbita, como meteoros que sólo levantan una espesa capa de polvo pero sin hacer apenas mella en la superficie. El rostro de ella era impenetrable: una sonrisa para todos pero siempre la misma actitud que, sin ser desdeñosa, ponía a todos en su sitio evitando cualquier esperamza. Desde mi atalaya privada me preguntaba por qué aquella actitud. Quién era aquella fantasma que se permitía aquel lujo, qué la hacía permanecer. Recuerdo que llegué a pensar en alguna filiación religiosa, aunque resultara, a su vez, incompatible para aquella fiesta que paganizaba nuestro Todos los Santos convirtiéndolo en un carnaval ridículo. No, no resultaba creíble aquella opción tampoco. Y más incógnitas hasta que, como siempre desapareció, disuelta en la multitud; me acerqué a por una cerveza a la mesa y al volver a mi punto de observación ella ya no estaba. Sentí una terrible angustia. Un ahogamiento. Volveríamos el lunes a la facultad y todo sería igual, un rayo de luna inalcanzable que se paseara ante mis ojos sin que yo pudiera tocarlo, apenas sí verlo. Y abandoné la fiesta ante la sorpresa de mis alcoholizados amigos que no entendían nada. Paseé por un Madrid en fiesta, con gente ridícula que gritaba y bebía aprovechando que aún siendo noviembre, el frío no había terminado llegar. Evité grupos de vomitadores, botellones a los que la policía esperaba para multar, multitudes que se formaban en la puerta de los garitos de moda que cerraban a las tres de la mañana. Caminé por una ciudad en la niebla de mis ojos. Yo era ajeno a todo, miraba pero no veía, me gritaban, pero no escuchaba, me escupían y ponía la otra mejilla. Ecce homo del amor en aquella noche que caminé por el camino a la cruz que había entre la casa de mis amigos y la mía. Varón de dolores. Soledad inmensa en la cruz de mi cama donde sólo un clavo en mi cabeza se hundía mientras trataba de hacer una composición de lugar sobre cómo seguir caminando. Dormí el pesado sueño de la incomprensión y desperté vacío al día siguiente. El tiempo todo lo puede curar, así que decidí entregarme a sus curas.&lt;br /&gt; Algo menos de una semana después, sin embargo, ella se acercó a hablarme. Su nombre salido de sus labios por primera vez: Costa, un capricho de la cinefilia del padre quien poseía en un director con el mismo nombre uno de sus fetiches. Su voz era como la del dragón de la suerte de Michael Ende, quien haya leído ese libro sabrá a qué me refiero. No entendía por qué, después de tanto tiempo, venía a mí. Una cercanía que me turbó aún más de lo que ya estaba, especialmente tras la decisión de volver mi mente hacia lo profesional para, de esa manera, limpiarla y liberarla. Pero allí estaba ella con su presencia, había llegado a mí sin ningún ruido, sorpresiva aparición y me estaba hablando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Perdona, tienes un momento—sus ojos entre la súplica y la sonrisa.&lt;br /&gt;--Claro—cómo negárselo—dime lo que quieras.&lt;br /&gt;--En fin, creo que no nos conocemos ¿verdad? Así pues me presento; me llamo Costa—y sonó como las olas rompiendo contra la playa en un día de cielo gris.&lt;br /&gt;Y se creó un embarazoso silencio, en el que olvidé mencionar mi nombre, entre los dos nuevos conocidos, como cuando se abre una bifurcación en el camino y no sabes hacia donde dirigir tus pasos sabiendo que cualquiera de las dos te llevan a un sitio apetecible pero que uno de los dos es más conveniente que el otro—Un placer. &lt;br /&gt;--Lo mismo digo—el abanico de su sonrisa se abrió en la eternidad de aquel minuto—me gustaría hablar contigo, pero no aquí rodeados de gente. Qué tal si nos vemos a la salida y nos invitamos a un café—el suelo abierto bajo mis pies. &lt;br /&gt;--Claro—la voz temblorosa por la sorpresa de aquel ataque masivo—espérame fuera a la salida y vamos donde sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo ha habido una hora de clase más larga en mi vida a parte de esa en la que aguardaba un premio no merecido. En la que no pude apenas centrarme en mis apuntes ni en las palabras de la profesora. Cuando conseguía enfocar en la literatura la dama de algún poeta venía a los labios de la docente y entonces mi mente volvía a irse al desierto de las ideas donde vagaba en busca de un oasis que no existía. &lt;br /&gt; Quizá ahora tenga idealizado aquel momento. Mi mente, siempre algo enferma y tendente a lo poético habrá desdibujado aquella primera conversación. Estoy seguro porque entonces no tendría sentido lo sucesivo. Aquello fue la primera piedra de todo un edificio por construir y del que yo no tenía los planos. Supongo que ella tampoco. Pero como dice el Evangelio no podemos construir sobre base de arena. No obstante, no adelantaré acontecimientos. Aquella conversación fue mágica, al menos para mí, turbado desde hacía meses por su presencia. Se me abrían las puertas del paraíso como le había pasado a Dante con Beatriz. Había pasado por los diferentes círculos del infierno y del purgatorio y, sin esperarlo pues creía haberme quedado para siempre en este último, llegué a unas puertas nuevas que comenzaron a abrirse aquella tarde. &lt;br /&gt; Cafetería de facultad: universo de facciones bien diferentes; gente que no va nunca a clase y hace vida allí; gente que toma el café más rápido de su vida para seguir con sus ocupaciones; los que desayunan; los que comen. Una algarabía eterna donde hablar resulta tan difícil como encontrar un sitio cómodo donde no se siente otro grupo a molestar. Camareros malencarados que no quieren trabajar allí pero que se sienten obligados a ellos; el camarero obseso con la femineidad que nunca atiende a lo que no tenga pechos; el mismo camarero que se equivoca tres veces de pedido cuando lo solicita una chica bonita y todos sabemos que sólo es una excusa para poder acercarse más veces a ella; el jefe de los camareros que parece que hubiera trabajado allí toda su vida y que trata con desprecio a aquellos personas que él detecta como no habituales. El café intratable que provocaba, sí o sí, efectos adversos en el flujo intestinal de cualquiera. Máquinas de compra que nunca funcionaban, cambiadas varias veces cada semestre. Un suelo que pondría a prueba cualquier servicio de incendios y bajo el cual todos suponíamos que existía un universo paralelo por lo cual nunca limpiaban demasiado. Luz artificial para evitar el sentimiento de desasosiego que provoca el imparable paso del tiempo marcado por el sol. Allí la vida se detenía porque no había tiempo; como en los buenos centros comerciales. En ese lugar tenía la cita más importante de mi vida. Me acercaba a mi destino, o eso pensaba yo, y no tenía miedo. Sólo temor de aquel lugar donde tantas cosas, en aquellos cuatro años, había fraguado y que, bien lo sabía yo, no era el mejor para entablar conversación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-3654852575450315062?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/3654852575450315062/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=3654852575450315062&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/3654852575450315062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/3654852575450315062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-5.html' title='And I love her (5)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-6541292084896660065</id><published>2011-12-17T14:46:00.001-08:00</published><updated>2011-12-17T14:46:36.819-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>And I love her (4)</title><content type='html'>¿Qué sintió Dante al ver a Beatriz?¿Quién fue Laura para Petrarca? Mujeres que cautivaron la vida de los dos toscanos y que les hicieron escribir cumbres de la literatura que todavía hoy llegan a nuestras manos ardientes de pasión. Quizá sea atrevido lanzarme en una comparación con estos autores, especialmente cuando apenas sé juntar palabras con sentido y belleza. Igualmente, recuerdo aquella tercera hora, cuando ya el hambre empieza a llamar a la puerta y el sueño viene con ella. El cansancio de toda una mañana en ayunas y la repetición de prerrogativas por parte de los docentes mina el ánimo del más dispuesto. Y yo lo notaba, sentía que mis párpados no estaban tan abiertos como debían, ni mi espíritu tan dispuesto como dos horas antes. Pero mantendría la lucha para aquella tercera hora, la última del primer día. El profesor repartió las hojas de los programas—literatura española del siglo XVII—con una extensa bibliografía que comenzó a comentar muy por encima. Marqué en rojo las lecturas obligatorias; en verde las que más me llamaron la atención; en negro las que el profesor garantizaba como libro base para un mayor comprensión. Recuerdo que en mi afán escuché la puerta de la clase. Golpe demasiado tardío para ser respetuoso. Un taconeo, inmundo sonido de taladro en mi cabeza, y una silla arrastrándose sin cuidado. El profesor en silencio “esperemos mientras nuestra compañera decide acomodarse y dejar de hacer ruido”. Mala entrada donde las haya: primer día en boca y mirada del profesor. Terrible situación, silencio tenso en el aula; siempre hay gente audaz que responde al profesor y le reta. No fue el caso. Sólo un inaudible “mis disculpas” y de nuevo la voz del profesor. En el ínterin tuve suerte de poder girar mi cuello y verla. No la conocía, debía ser nueva en el grupo o en la facultad. Pero sé que al verla me sentí terriblemente turbado por su rostro de perfectas medidas. De sus ojos simétricos, vivos y de una amplitud que ensombrecería el sol (el hecho de recordarla me pone cursi, lo siento). Era Beatriz y Laura en uno y así lo sentí nada más verla. &lt;br /&gt; Al salir de clase la vi perderse entre el marasmo de estudiantes. Yo me reuní con mi grupo de amigos, comentando, como no podía ser de otra manera esa entrada triunfal de la muchacha. Ninguno de ellos la conocía. No había venido a las primeras horas, por lo que supusimos que ni siquiera era parte de nuestra universidad, sino probablemente, tenía aquella asignatura como de libre elección de otra carrera. En cualquier caso, ya en aquel momento yo sentía palpitar dentro de mí algo que no pude relacionar hasta mucho más tarde.&lt;br /&gt; Cuando la maquinaria del curso comienza a andar-- y suele terminar de engrasarse tras la primera semana-- todo toma una pátina de rutina indeleble sólo rota por las vacaciones y los puentes., Todas las semanas tienen la misma faz que la anterior y sólo uno por sus propios medios puede hacer que así no sea. Aquella muchacha desconocida entró de lleno en la rutina de mis clases. Estaba en mi grupo de clases por lo que podía verla desde las  8.30 hasta la hora de comer. Su sola presencia hacía nacer en mí sentimientos variados: atracción, infinitud, soledad, poquedad y otros tantos que movían mi espíritu mientras ella rondaba como un alma en pena a mi alrededor. Todas las preguntas imaginables sobre ella acudían a mi mente. No sabía nada de ella pero ¿cómo era posible? Ella había alcanzado cuarto curso sin siquiera pasar por una de mis clases. No ya sólo las obligatorias, tampoco las optativas donde demasiadas veces nos mezclábamos todos los cursos de la facultad además de distintas ramas de filosofía y letras. Había clases que podían tener lista de espera y en las que llegabas a coincidir con personas de otras carreras bien distantes. En una facultad algo minoritaria como aquella, más y más con el transcurrir del tiempo, era imposible no haberla visto. Quizá era sólo una visión fugaz la tenida. Pero de haber sido así, cómo no recordarla, cómo no haber grabado su perfección en mi retina para que, aunque difuminada durante tanto tiempo, volviera a mi memoria en el mismo momento de su resurrección. En cualquier caso, no me sentía con fuerzas suficientes para acercarme para ella. Me sentía pequeño e inútil, estúpido, pusilámine; malestar que se añadía con la fuerza de una marea interior a todo lo positivo que me provocaba su visión. Me sentía como un sacerdote de Cibeles que impelido por el frenesí de la adoración de la diosa fuera capaz de castrarse a sí mismo. Mi frenesí era enorme hacia ella, su figura era el sol que me daba luz, mi castración el miedo a un simple acercamiento y al rechazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Durante menos de dos meses me contenté con las afirmaciones que oía a mi alrededor sobre ella y con escucharla en clase. Sus reflexiones eran profundas, cercanas a mis opiniones, arañando en la conciencia dormida de la clase que casi nunca se preocupaba de preguntar al profesor si aquello que estaba contando era verdad o sólo afirmaciones repetidas durante años de docencia. Ella se molestaba en contradecir y preguntar, en investigar. Pero todo mi conocimiento básico sobre ella llegaba sólo a ese extremo. El resto eran preguntas. Entraba y salía sola de clase, no la veíamos con nadie. No iba a la biblioteca. No tomaba transporte público. Un fantasma corporal que paseaba entre nosotros sin ser parte de nosotros. Capacidad de desvanecerse en el tumulto absoluto sin dejar más huella que la desazón que provocaba no poder acercarse, no poder seguirla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-6541292084896660065?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/6541292084896660065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=6541292084896660065&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6541292084896660065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6541292084896660065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-4.html' title='And I love her (4)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-5055449473403084787</id><published>2011-12-17T05:01:00.000-08:00</published><updated>2011-12-17T05:02:26.744-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>And I love her (3)</title><content type='html'>Aquella doble vida transcurría en la capital de la gloria, Madrid. El sitio donde había crecido desde siempre. Ciudad infinita que lo da todo, pero lo quita todo. Como el nombre de una curiosa tienda del centro, Madrid me mataba y me daba vida. Es como esa tierra donde crecen plantas pero mueren pronto por su falta de nutrientes. Vivir por siempre en Madrid era ser una de esas flores eternamente marchitas. Esas rosas que se cuelgan de un hilo mirando hacia el suelo para que se disequen y mantengan una suerte de eternidad que sólo existe en los ojos de los esperanzados dueños. Una momia. Un cadáver embalsamado. Más o menos, todos los que vivimos en esta ciudad somos así después de un tiempo. Llevamos una apariencia de vida en nuestros rostros, nos movemos como si la tuviéramos, pero en cuanto podemos huimos lejos en busca de otros lugares donde sabemos que podremos recargar una batería que se agota cada vez más pronto. No huir significa la muerte en vida constante. La pérdida de horizontes: desconocimiento y miedo. Madrid es una ciudad para vivir y para huir de ella periódicamente. Es el laberinto en el que tarde o temprano terminas encontrando el minotauro que te matará. Sin embargo la magia de esta ciudad, todas las posibilidades culturales que me entregaba me mantenían en una constante primavera personal. Podía lloverme encima cada fin de semana, cada día si lo deseaba. Acudir a todos los centros que por cuenta propia o ajena irradiaban cultura a mi cerebro hambriento. El simple hecho de pasear por las calles del centro era ya una inmersión en la cultura urbana que había renacido con la muerte del dictador y que todavía sobrevivía, aún cuando los que teníamos que haber tomado el relevo nos resistíamos a hacerlo como si gustásemos de vivir de las rentas de aquellos que levantaron el ambiente cultural de una urbe muerta siglos atrás. Y es que Madrid nunca fue París y era ahora cuando podía comenzar a serlo. Una ciudad moderna en la que uno podía sentir un fluir intelectual más que agradable. Europa en sus calles antiguas, calles muertas que ahora resucitaban de mano de gente que se negaba a que aquella megalópolis fuera sólo un gigante inanimado. La opresión religiosa a la que la ciudad se había visto sometida desde su designación capitalina, desaparecía ahora abriéndose a tendencias que iban más allá de las tiendas religiosas de la calle mayor y del ambiente conventual del centro. El proyecto ansiado por Pepe Botella dos siglos antes se hacía cierto: conventos vacíos y convertidos en salas de exposiciones, plazas de nueva creación donde la vida huía de la religiosidad rancia de antaño, viejas plazas en las que la liturgia ya no era cristiana sino plenamente pagana y hedonista y disfrutar sin culpabilidad era lo obligatorio. Sí, ese era mi Madrid, un Madrid que tomaba conciencia de sí mismo y se ponía al nivel de otras urbes dándose a conocer desde sin renunciar a sí mismo pero dando el paso de dejar atrás los peores lastres de su pasado como simple capital burocrática de una dictadura que la castigó por su fidelidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En cualquier caso, mientras subsistía entre el asfalto y el ladrillo de la ciudad, comenzó el curso. Debía ser casi octubre pues ya las tardes eran más cortas y las mañanas tardaban en levantar. Llegaba temprano a un edificio aislado donde recibía las clases. Apenas sí habían abierto las cafeterías donde me gustaba tomar un segundo café, negro abisal, que terminaba de ponerme en marcha tras casi una hora de transporte público. Los que estábamos en la facultad a aquellas horas compartíamos una sensación de irrealidad ante el vacío infinito del edificio que comenzaba a desperezarse como un animal gigantesco tras la hibernación. Adoraba ir a clase por las mañanas. Ir tejiendo el día con la diferente acumulación de saberes hacía que no sintiera el cansancio acumulado por los madrugones. Prefería ir descubriendo las materias a medida que el sol entraba por las ventanas y despertar como lo hacen los girasoles. En cualquier caso, era casi infructuoso ir a clase el primer día, pues el profesor rara vez impartía clase ya que se dedicaba a entregar el programa, explicar cosas que todos sabíamos y poco más. La tesis salmantina  de “prima non datur et ultima dispensatur” se aplicaba de diferentes maneras en función de la responsabilidad de cada docente. Pero lo de que la primera no se daba, era casi una religión. No obstante me gustaba ir y recibir los programas calentitos, recién salidos de la fotocopiadora. &lt;br /&gt; Aquel primer día la tónica no varió en absoluto. La mañana transcurrió con normalidad. Reencuentros y amistades, saludos, besos, puestas al día sobre el pasado verano, sobre los cursos a tomar, sobre las que quedan de otros años, proyectos si este era tu último. Babel de lenguas y propósitos, liturgia de miradas cómplices  y de abrazos. Alegría sin agobios. Era el único día, sin duda, en que uno podía hacer eso. Mientras la máquina no echara a andar teníamos la libertad de relajarnos en los pasillos compartiendo café o cerveza mientras aguardábamos la próxima hora en la que tras veinte minutos el profesor abriría los toriles para esperarnos con los primeros apuntes el día siguiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-5055449473403084787?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/5055449473403084787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=5055449473403084787&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/5055449473403084787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/5055449473403084787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-3.html' title='And I love her (3)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-6772918599329741251</id><published>2011-12-16T21:47:00.001-08:00</published><updated>2011-12-16T21:47:41.438-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>And I love her (2)</title><content type='html'>La literatura era el sitio de mi recreo. Un lugar donde escapar de la mediocridad que me rodeaba. Aquella mediocridad que yo mismo alimentaba tantas veces, dándome a los placeres de la vida, me repulsaba y tenía que huir hacia delante. Hacia lugares ocultos en mi mente y en las líneas de los libros que leía. No sólo los obligatorios sino también aquellos que eran mencionados de pasada. Libros que el profesor pincelaba como relacionados me obsesionaban y a la primera oportunidad me hacía con ellos para devorarlos con ansias de antropófago. Aquel verso de Claudio Rodríguez “Siempre la claridad viene del cielo” me tuvo en vela varias noches en que como una letanía lauretana iba y venía de mi cabeza hasta que al fin pude leer Don de la Ebriedad y saciarme en la borrachera de sus líneas. La literatura, como se ha manoseado tantas veces ya, me liberaba y me ataba al mismo tiempo. Era la droga que completaba mis sueños y mis noches. Ella y el cine eran aquellos lugares inmortales que me daban alas para poder volar sobre un mundo que, en el fondo, apestaba. Un mundo del que no podía, quizá no quería huir, al fin y al cabo era mi mundo. El de un adolescente eterno que se negaba a crecer, entregado al hedonismo de la no lucha por la vida. Como todos los que me rodeaban. El hedonismo no confeso era nuestra nueva fe por la que ni siquiera seríamos capaces de luchar porque éramos minusválidos de la vida que amábamos. La misma presencia del placer, nos hacía inútiles para defenderlo. Si algún día tuviéramos que pelear por ello lo perderíamos pues desconocíamos las armas que habían descargado nuestros padres en su lucha contra el mundo. Nos negábamos a crecer bajo aquella luna llena eterna y sólo la perpetua orgía de la vida nos mantenía en forma para entregarnos a ella. El resto, alrededor, simplemente no existía. Pero me hastiaba de ello, como uno se hastía cuando cree tener todo. Uno quiere huir de lo que tiene porque llega un momento en el que siente que ya no es lo bastante bueno y siempre quieres algo mejor que…  En cualquier caso quedaba, como los deseos de la Princesa Prometida, siempre el pirata Morgan que venía a rescatarme.&lt;br /&gt;Podrás decir, desocupado lector, que esa ansia literaria que me dominaba era un chupón: que el cine y la literatura eran dos chupones en mi vida. Digo que no con total seguridad. Un chupón, como dije ya, no permite una vida normal pues absorbe energía, jamás la entrega. Un chupón es un parásito que vive de uno mientras uno trata de vivir. Mis aficiones, mi miedo a la mediocridad, no eran chupones: eran mi vida. Eran el agua que la planta necesita para sobrevivir y el sol con que hace la fotosíntesis. Yo absorbía mi vida de ambos y la podía irradiar. Un chupón jamás permitirá esa actitud, sobre todo porque, me atrevería a decir, es parte de la antivida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por aquel entonces mis relaciones con las mujeres seguían el mismo patrón de placer. Relaciones cortas. Fuegos artificiales que morían al estallar y que desaparecían como el humo de la pólvora sin dejar marca sobre el cielo estrellado. No sentía ningún interés en un compromiso prolongado. Igual que un alpinista que alcanza su último ocho mil y no decide quedarse a vivir allí, una vez alcanzadas las cumbres de la pasión, y antes de que ésta comenzara a apagarse yo empezaba el descenso suave hacia el campamento base de la rutina, sin mirar hacia atrás. Era una forma de protegerme y de proteger mi mundo. No era miedo, de eso estoy seguro. En cualquier caso, confiaba en  que algún día aparecería alguna persona que consiguiera situarme de verdad en el suelo y con la que pasar más tiempo que con el resto. Esa persona, estaba seguro, terminaría de anclarme a uno de los dos mundos entre los que vagaba o, quizá, a los dos. Una galería que me permitiera seguir volando por la literatura y llevar una vida razonablemente mediocre de juerga eterna en bares de la ciudad después de un recital de poesía en el Ateneo. Esa era la idea sin duda. Poder acudir a un elevado recital, presentación, concierto. Alardear de ser alguien que no es mediocre. Y minutos más tarde caer en los brazos de la tasca y dejarse arrastrar por el taperío urbano. Por eso no me detenía sobre mis pasos, mis conquistas eran tan efímeras como un recital. Unas horas, unos días. Satisfacción del insatisfecho. Tántalo por propia elección.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-6772918599329741251?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/6772918599329741251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=6772918599329741251&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6772918599329741251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6772918599329741251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-2.html' title='And I love her (2)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-4110686346068949247</id><published>2011-12-15T16:44:00.000-08:00</published><updated>2011-12-15T16:48:27.874-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>And I love her (1)</title><content type='html'>Este relato nació este verano a raíz de una historia de otra persona. Hacía mucho que no escribía algo tan largo. Mucho menos que lo compartía. Pero aquí va. No quiero que nadie quiera ver en él un relato autobiográfico, pues no lo es. Antes al contrario. Si he usado mi experiencia en la facultad es porque así resultaba más sencillo encontrar motivos. En  cualquier caso, iré poco a poco publicándolo aquí. Si alguien lo quiere plagiar debe saber que está registrado en el registro de la propiedad intelectual de Madrid. No me enrollo más.&lt;br /&gt;El título y todo gira alrededor de esta canción:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=57a1963" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí va la primera parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tío, que algo sabía de plantas, a menudo señalaba las ramas de la parra que adornaba el jardín y usaba una palabra que unía las funciones morfológicas de adjetivo y sustantivo: chupón. Era éste un nudo o rama minusválida que impedía que el fruto naciera de manera correcta, si es que lo hacía. Una especie de agujero negro que recibía la energía del resto del árbol pero no la expandía. Por eso, era necesario cortarlos cada invierno, precediendo a la floración para que, durante esta, la savia irrigara adecuadamente todo el árbol. &lt;br /&gt; Si saltamos de lo botánico a lo humano, podemos encontrar que los animales calvos de dos patas que dicen suponer el grado superior de la evolución, también tienen sus chupones. Dirás, lector astuto, que hace bastante tiempo que se vienen estudiando estos chupones en psicología humana. Sólo haría falta volver la vista a la escuela del psicoanálisis para encontrar decenas de ejemplos. No lo niego. Pero no me refiero a esas neurosis abusivas que impedían un desarrollo normal de la existencia, llegando a provocar mudez, ceguera y otras reacciones psicosomáticas. En realidad, hablo de algo menos profundo, pero no menos importante. Algo que absorbe vida pero sin negarla del todo. Un nudo que hay que podar para poder mirar hacia delante pero sin que en apariencia marque nada. Al igual que en el árbol, hay que mirar con precisión para adivinar que existe ese chupón y saber cómo eliminarlo sin dañar el resto del árbol. El problema, por otra parte, es que uno puede vivir con el chupón toda su vida. Sentirlo y llegar a amarlo, complacerse en su absorción y dejarla hacer. Pero sería una no existencia, o una existencia a medias. Todo tu ser crecería menos una parte que quedaría enana, minusválida o malformada. Uno se hace a todo, pero el uso puede ser peligroso, enormemente peligroso. Porque del mismo modo que una jamba malformada impide un correcto cierre de su puerta, un chupón y la malformación que puede provocar, hace que nada se adapte convenientemente a esa parte de nosotros. Por eso hay que podarlo. Dejará marca, claro que sí. Si no la deja, probablemente, no sea un verdadero chupón. Pero la cirugía, aunque arriesgada es obligatoria.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aquel iba a ser mi cuarto año de carrera. Si todo iba bien, probablemente también el último. Había vivido aquel tiempo en un campus rodeado de una urbanidad a la que no pertenecía pero que como una yedra venenosa lo había rodeado por todos los costados. Aquella parte de la universidad era una amalgama de edificios antiguos, previos a los años 20, con otros que apenas podríamos considerar quistes mal formes, de arquitectura errática que, sin dudarlo, sólo gustarían a sus diseñadores. Aquella parte de la ciudad, ideada para ser un centro de la cultura, era un laberinto donde se mezclaba la intelectualidad con la mediocridad, las personas más inteligentes con las más analfabetas compartiendo asiento en aulas inmensas donde un profesor pugnaba por ser escuchado mediante una megafonía que no siempre funcionaba. Las praderas se llenaban en primavera, las paredes amanecían llenas de grafitos y papeles de carácter político y, demasiado a menudo, parecía que lo menos importante allí era el estudio. Desde luego, salvo en contados círculos, el ambiente que se respiraba era muy poco intelectual. En cualquier caso, allí había pasado aquel tiempo sumergiéndome más y más en la literatura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-4110686346068949247?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/4110686346068949247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=4110686346068949247&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4110686346068949247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4110686346068949247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/and-i-love-her-1.html' title='And I love her (1)'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-6703106815095964716</id><published>2011-12-12T19:45:00.000-08:00</published><updated>2011-12-12T19:59:25.242-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politiqueos'/><title type='text'>Cosas que no entiendo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me resisto a hablar de política porque genera agrios debates que, tal y como está el tema, resulta mejor evitar. Especialmente porque no se debate, se insulta y no voy a admitir ese tipo de cosas en mi bitácora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, creo que no es política, o no tanto, hablar del Yerno. Vamos a llamarlo así. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un buen amigo salmantino, amigo y asiduo lector, de los pocos que quedan de mis tiempos gloriosos, es un gran defensor de la monarquía y ante todo quiero mostrar mi respeto a todos aquellos que lo sean y que lean esto, pero aviso que esta entrada es cualquier cosas menos monárquica.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay quien dice que la monarquía española viene legitimada por el papel del rey en la transición, por su labor en la representación internacional y por otras labores institucionales. A cambio le pagamos un pastizal, nos lo tenemos que tragar, le pagamos casa y manutención, además de que tiene derecho de uso y disfrute de no pocos palacios y residencias a lo largo y ancho del país. Que sí, que me dicen que es de todos los españoles, pero a mí no me dejan poner una cama en el Palacio de Oriente ni dormir en el de Riofrío y otras lindezas. Que encima cuando tengo que visitarlos pago porque son un museo...qué contradicción es esta. Eso sí, al contrario de otros museos, además de su horario específico debo atender a que los reyes lo usen y ese día a lo peor está cerrado sólo porque les viene en gana.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al hijo le hemos construido una casita ahí en el Pardo para que se ¿independice? De quién y por qué. Ah, claro para hacer los próximos chupones no vaya a ser que la reina los oiga y se asuste.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Coches, aviones y otros gastos. Que dirán que son parte del presupuesto nacional, pero que digo yo que por qué tenemos los españoles que gastar en eso cuando no nos hace falta. Sólo por su cara bonita. Sólo por apellidarse Borbón...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Borbón que fue elegido por un dictador para perpetuar un régimen dictatorial y que para mantenerse en el poder hizo el paripé de la democracia y demás, pero que sólo le interesaba eso, mantenerse bien a cubierto a salvo de cualquier tormenta que pudiera venir, a él o a su familia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que esta familia con la que está cayendo en España siga con sus privilegios seculares es insano y antidemocrático. Hay gente que no sabe ni cómo llegar al 15 de cada mes mientras estos se andan de viajes oficiales gastando el dinero de todos. Mucho sentido no tiene.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además, si todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, qué tienen estos señores, además del apellido, que nos diferencie tanto. Ah, sí, el discurso ese de Navidad que no se creen ni ellos pero que queda muy bien y muy cercano y muy campechano. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora sale lo del Yerno, estoy de acuerdo en que habrá que esperar a la justicia, si es que llega. Porque no me extrañaría que de repente le echaran la culpa al maestro armero para salvarle el culo a este indeseable que lo mejor que ha hecho en su vida es dar un braguetazo. Dicen que se le respete, dicen tantas cosas. Pero cuánto mejor nos iría con una democracia plena, como la francesa, la alemana y otras similares donde pudiéramos eliminar por elección a nuestro presidente cada pocos años y ser más libres. Y además, en ese momento, dejar de ser súbditos y ser ciudadanos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso hay tantas cosas que no entiendo, será que Spain is different.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-6703106815095964716?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/6703106815095964716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=6703106815095964716&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6703106815095964716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/6703106815095964716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/cosas-que-no-entiendo.html' title='Cosas que no entiendo'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-3323417522504132547</id><published>2011-12-11T20:52:00.001-08:00</published><updated>2011-12-11T20:53:02.308-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Humor'/><title type='text'>Un chiste para el lunes</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://a5.sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash4/321087_2389764544522_1263104042_4402102_1806122837_n.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 480px; height: 720px;" src="http://a5.sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash4/321087_2389764544522_1263104042_4402102_1806122837_n.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Como dijo alguien, sobran las palabras.&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-3323417522504132547?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/3323417522504132547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=3323417522504132547&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/3323417522504132547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/3323417522504132547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/un-chiste-para-el-lunes.html' title='Un chiste para el lunes'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-1232331548048723161</id><published>2011-12-09T22:03:00.000-08:00</published><updated>2011-12-10T08:41:01.559-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes escénicas'/><title type='text'>El Cascanueces.</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vivir en Oberlin es complicado porque aunque tiene una interesante vida cultural, gracias especialmente al conservatorio, no siempre es completamente satisfactoria. Cuando menos necesitas huir a veces a la gran ciudad y ver otras cosas, sentir que hay vida en las calles y otro tipo de eventos, restaurantes incluidos. Oberlin es perfecta, no lo dude, oiga, pero sin coche se queda pequeña. Yo no tengo coche, pero este año he podido optar a un programa de alquiler por horas que tiene coches en el pueblo y que con sólo una tarjeta que ellos te dan es suficiente para alquilar coches durante unas horas. Así pues, hoy hemos tomado el coche a las 5 y hemos ido a Cleveland, la ciudad más grande de los alrededores. Hemos ido a ver El Cascanueces.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo nunca había visto ballet en mi vida y he de confesar que me ha gustado. La idea fue de mi compañera rusa, es decir la que hace las mismas cosas que hago yo pero en lengua rusa que acostumbra a ir por estas fechas en su país a ver este ballet. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He de confesar que la sola idea de poder ir fuera de Oberlin es suficiente si se puede para que uno se anime. Además, siempre he sentido una insana curiosidad por ver ballet. No, no por los tíos en mallas ni nada por el estilo. Nunca lo había visto y tenía ganas de descubrir esta parte del arte que desconocía. No me ha fascinado, supongo que porque soy novato, pero sí me ha gustado. He sentido no poca envidia al ver esos hábiles movimientos, gráciles como las hojas que lleva el viento, esa ligereza de espíritu y de cuerpo...todo ha sido genial. Me ha encantado ver esos cuerpos moverse como si fueran plumas al compás de la música. Música que yo sólo conocía un poco gracias a algunas canciones que se han usado en publicidad o en Fantasía, de la que dejo un vídeo. Ha merecido mucho la pena. Mi amiga rusa, que es la que entiende, dice que no era tan bueno, yo como novato estoy contento...supongo que si sigo yendo empezaré a encontrar otros detalles que hoy se me han escapado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y encima, para terminar la velada hemos cenado en Mallorca, un excelente restaurante español de la ciudad con buenos platos medio españoles. Como siempre decimos, para ser en EEUU no es demasiado americanizado y está cerca del sentimiento español. Más que aceptable los entrantes de embutido y mejor el chuletón de buey que me he comido a la brasa. Esos sabores que uno reconoce como propios, siempre traen buenos recuerdos y como si la magdalena de Proust se tratara, iluminan la memoria al infinito.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-1232331548048723161?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/1232331548048723161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=1232331548048723161&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1232331548048723161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1232331548048723161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/el-cascanueces.html' title='El Cascanueces.'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-4525958527640842822</id><published>2011-12-09T05:37:00.000-08:00</published><updated>2011-12-09T05:57:48.978-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de América.'/><title type='text'>Solicitando</title><content type='html'>Es un dolor de huevos la solicitud a las universidades de Estados Unidos. &lt;div&gt;Primero, las solicitudes en línea no son sencillas y creo que es a posta que sean farragosas. En segundo lugar, todos los exámenes que hay que pasar cada uno de los cuales cuesta 150 dólares, al menos. Son sólo dos, pero ello supone 300. Además, después de uno de ellos me enteré que si no los envías directamente por su página el día del examen, y yo ese día no sabía a qué universidades mandarlo, luego te cobran como envío extra. Así pues el otro día tuve que mandar 6 copias, a 17 dólares, 102 (esto parece el un, dos, tres). El otro, al menos fui más hábil, y con mi suscripción pude mandar cuatro gratis, y ya sólo uno más pagando, que aun así fueron $23. Un robo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Luego están las traducciones de tus expedientes. Yo he tenido suerte y aparentemente tengo la suerte de que el director de mi departamento los haya traducido y que me los "autentifiquen" en un notario. Además, este mismo notario, me podrá hacer oficial las fotocopias con un sello (la compulsa de toda la vida). Sino fuera así, tendría que pagar un pastizal en traducciones oficiales (el otro día por una de unas 2000 palabras me cobraban 102 euros). No es que no quiera pagar, pero es que es un pastizal hacerlo por todo esto y no tengo tanto dinero. Porque, al final, de todo, cuando mandas la solicitud vía electrónica, para que la tengan en cuenta, al menos 80 euros pero normalmente son como 100.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además que son muchos los trámites y demás que son una rotura de cojones, con perdón. Y cuando la semana que viene, antes de volver a España los haya mandado todos, espero, respiraré tranquilo mientras espero a que me respondan que no me han admitido...o que sí.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-4525958527640842822?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/4525958527640842822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=4525958527640842822&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4525958527640842822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/4525958527640842822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/solicitando.html' title='Solicitando'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-2767056233910642064</id><published>2011-12-08T18:19:00.000-08:00</published><updated>2011-12-08T18:32:21.976-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><title type='text'>Nos empeñamos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nací en 1980. La república y el Franquismo me llegan como ecos lejanos, no tanto el segundo pero no me tocaron. En estos 31 años he crecido en un país libre, próspero, a veces más, a veces menos, y democrático. He leído con pasión, siempre que he podido, la historia y siempre, aunque resulte imposible, he tratado de ser objetivo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, nunca he creído que la II república sea ese idílico paraíso democrático que algunos quieren recuperar. Hubo desmanes y muchos, abusos y otras cosas que se tienden a olvidar. Igualmente, el afán de desarrollar España no ha tenido parangón en todos estos años y no ha habido un cuerpo docente como el de entonces. Pero no tan idílico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tampoco he creído, a pesar de que mi familia fue más o menos feliz, que el Franquismo fueran 40 años de paz. Conozco que mucha gente murió en las cárceles simplemente ser rojo o simpatizante. Que la cultura estuvo censurada y que mucha gente tuvo que huir por el simple hecho de ser intelectualmente peligroso (Luis Cernuda o Pedro Salinas, por nombrar sólo dos) y que los que quedaron se sometieron a una lamentable autocensura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero, miren, me viene lejos todo esto. No entiendo que me llamen rojo por votar al PSOE ni facha por lucir mi bandera con orgullo (mía hasta cierto punto pues considero que la legítima es la tricolor) y me reconozco como español. No soy ni lo uno ni lo otro y me agoto tratando de demostrar que esos conceptos están obsoletos en una democracia. Me apena pensar que la libertad en España, todavía, abarca sólo a aquellos que piensan como yo. No es justo. ¿Dónde están los debates intelectuales tan interesantes? Supongo que ni están, ni se les esperan. Parte de esto es un cierto empeño por parte de los políticos de mantener esta tensión que no existía y que hemos recuperado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No todos los votantes del PP son fachas, eso espero, ni todos los de IU comunistas, del mismo modo que no todos los del PSOE son lo que corresponda, que cada vez lo tengo menos claro. Somos simplemente ciudadanos libres que tenemos derecho a expresar nuestra opinión libremente, en las urnas o fuera de ellas. Pero que cuando un partido gane se le deslegitime es cuando menos absurdo simplemente porque no nos guste el resultado. Eso no es democracia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos empeñamos en mantener abiertas ciertas heridas que no existen ya más que en nuestra mente y así un país no avanza. Es muy español lo de quedarnos a los pequeños detalles mientras nos adelantan por la derecha. Como decía Antonio Machado somos cainitas y preferimos la pequeña rencilla que la lucha por el progreso. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No, no me gustaron los resultados de las últimas elecciones pero los asumo porque es mi deber como ciudadano...pero no llamaré jamás facha a quien no lo es. Quizá conservador o liberal, pero fascistas de verdad quedan pocos. Lo mismo que verdaderos rojos (y sino que se lo digan a Llamazares que aún está por renunciar a ciertos privilegios por ser diputado.)&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-2767056233910642064?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/2767056233910642064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=2767056233910642064&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/2767056233910642064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/2767056233910642064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/nos-empenamos.html' title='Nos empeñamos'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-1001025891572232729</id><published>2011-12-07T13:01:00.001-08:00</published><updated>2011-12-07T13:01:29.466-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Diario de Oberlin...o de otras cosas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;u&gt;Alfa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Quisiera escribirte pero no puedo&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me sangraste el corazón al infinito&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y mis líneas se ahogan en mi sangre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sigues aquí y me sonríes&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Me dueles, me destrozas&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y sonríes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ajeno por completo al sufrimiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;u&gt;Beta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando se despertó el dolor todavía estaba allí&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Era un quiste maligno anclado en lo más profundo&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una minusvalía irremediable&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una enfermedad rara.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando se despertó el quiste no estaba allí&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero había arrancado la capacidad de sentimiento.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-1001025891572232729?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/1001025891572232729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=1001025891572232729&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1001025891572232729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/1001025891572232729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/diario-de-oberlino-de-otras-cosas.html' title='Diario de Oberlin...o de otras cosas'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4857730748734837811.post-8829417621680722688</id><published>2011-12-07T06:49:00.000-08:00</published><updated>2011-12-07T06:53:47.405-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><title type='text'>El peregrino</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Peregrino es aquel que va y viene, que anda por la tierra en busca de un destino sin encontrarlo fácilmente. Peregrino es quien busca su lugar en el mundo sin cansarse de ello y con la esperanza de hallarlo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ese soy yo, con este enésimo proyecto bloguero en el que empiezo de nuevo y en el que me gustaría permanecer...quién sabe qué pasará, pero usando este programa, blogger, me siento más cómodo que en otros que he estado usando últimamente...qué pasará nadie lo sabe, ni siquiera yo, a quien la pereza suele vencer últimamente y me aleja de toda buena intención...veremos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4857730748734837811-8829417621680722688?l=paravicino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paravicino.blogspot.com/feeds/8829417621680722688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4857730748734837811&amp;postID=8829417621680722688&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/8829417621680722688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4857730748734837811/posts/default/8829417621680722688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paravicino.blogspot.com/2011/12/el-peregrino.html' title='El peregrino'/><author><name>Didac Valmon</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16089865363152360995</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_VGrzQ5xXpCk/TByEJGjN77I/AAAAAAAAAhU/Kz1PsKarXJw/S220/el_greco_el_soplon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
